10 motivos por los que sufren burnout creadores y creativos

Si tenemos la suerte de vivir de nuestra pasión
¿POR QUÉ NOS QUEMAMOS?


Esta es una pregunta que me hacen muy a menudo y que yo misma la tuve en mi cabeza durante muchísimos años.
De hecho, cuando decía en voz alta «estoy muy cansada» o «no me da la vida»,
siempre había alguien que me decía
«no te quejes, que a tú al menos haces lo que te gusta». (creativos incluidos)
Sentía que tenía que pedir perdón por tener un trabajo que me gusta.

Pues esta es una de las causas que podemos incluir en la lista de los 10 motivos principales que nos llevan a quemarnos y sufrir burnout o síndrome del desgaste profesional.

Antes de seguir,
quiero ASEGURARTE que, si te resuenan muchas de los motivos, NO ERES CULPABLE
de lo que te pasa. Nadie nos avisó de la mayoría, y lo más natural es caer en ellos.
Lo importante es reaccionar y poner las medidas para recuperarse y evitar que vuelva a pasarte.

¡Vamos a por el resto!

2/ Siento que tengo que demostrar que mi trabajo es tan serio, necesario para la sociedad y economía, y rentable, como cualquier otro.
La sociedad en general, y en muchos casos padres y amigos, no acaban de creerse que las profesiones de creadores y creativos son «trabajos serios, respetables y rentables». Y muchos de nosotros, en el fondo tampoco lo creemos. Esto desgasta muchísimo y roba mucha energía.

3/ Confundo mi valía personal con mi trabajo: con el reconocimiento o falta del mismo
Una cosa es ser una «persona creativa» y la otra es que seas un «profesional creativo».
Tu trabajo puede gustar o no por MIL factores, y la mayoría no dependen de ti.
Llevamos muy mal que nuestro trabajo no guste, y no se venda, y eso nos va desgastando por dentro.
¿Si tuvieras otra profesión dejarías que te amargara el comentario de una persona durante meses?

4/ No siento que mi trabajo sea «un trabajo» y por eso le dedico todas las horas que puedo, incluso en vacaciones
Te lanzo esta pregunta ¿si pudieras comer tu pastel o plato preferido a todas horas qué crees que acabaría pasando?
Pues eso es burnout.

5/ Puedo llegar a trabajar 70 horas semanales o más porque pienso que «a más trabajo más resultados»
Muchos creadores y creativos piensan que si demuestran su talento y crean productos de más calidad o «perfectos» las ventas llegarán o «les descubrirán».
La mayoría no tiene conocimientos de marketing y ventas y desconoce que hay maneras éticas de desarrollarlas.
Otros se «excusan» diciendo que son introvertidos y que lo suyo no es vender, desconocen que nunca en la historia había tenido tanto éxito comercial su tipo de personalidad.  
Otro motivo es que no usan herramientas de gestión del tiempo específicas para creativos.
Suelen «odiar» la tecnología y no tienen apenas procesos automatizados

6/ Trabajo desde casa porque pienso que así ahorraré dinero y podré cuidar a mi familia
El resultado es que rinden muchísimo menos de lo que piensan porque hacen multitarea y tienen que hacer muchas interrupciones. No suelen tener un espacio propio y con puerta donde trabajar y la familia no percibe sus tareas con «trabajo real».

7/ Convivo con el miedo continuo de «no llegar a final de mes»
El miedo es el mayor ladrón de energía. La mayoría de creativos tienen una mala relación con el dinero porque no hemos recibido educación financiera ni de negocios, ni en la escuela, ni en las formaciones superiores. Además, al costarnos separar nuestra obra de nuestra persona, sentimos que «nos estamos vendiendo» por lo que nos sentimos expuestos todo el rato, y nos tomamos un «no» de manera muy personal. La suma de ambos el mayor de los desgastes ¡el dinero otra vez!

8/ Me gusta tanto lo que hago que pierdo la noción del tiempo, el hambre, sed y sueño
Los creadores y creativos tienen fama de carácter voluble con extremos, muy emocionales, de salud débil, adictos, noctámbulos, no responsables… Nadie nos enseña a gestionar el maravilloso estado del Flow para que no juegue en nuestra contra y acabemos desarrollando «de verdad» esa manera de ser y estar.

9/ Tengo mala conciencia como madre/padre
Teletrabajamos para estar en casa, pero no estamos presentes. Arriesgamos trabajos «serios», pero no somos capaces de que la apuesta sea rentable para cuidar de la familia. Llegamos tarde a casa y trabajamos los fines de semana, pero no hay resultados. Lo haces todo por tus hijos pero no estás con ellos.
Esta preocupación constante causa inquietud, pensamientos que te autofustigan, insomnio…
Te privas de tus necesidades básicas para que a tus hijos no les falte de nada o te sientes culpable cuando te cuidas.
¿Resultado? Tu mente se quema

10/ Mi trabajo y lo que me gusta como ocio lo hago sentado
Apenas nos movemos y esto hace que, entre otras cosas, tu sangre no llegue a tu cerebro ni se regenere.
Quizás te sorprenderá saber que esto repercute negativamente en tu creatividad, tu capacidad de resolver problemas o imprevistos, tu estado de ánimo, tu concentración, capacidad de trabajo….
¿Resultado?
Puede ser que te sientas…

Desmotivado. Desganado. Harto. Enfadado.
Cansado. Estresado. Agotado. Exhausto.
Fatigado. Desbordado. Sobrepasado. Saturado.
Preocupado. Bloqueado. Paralizado. Ansioso.
Angustiado. Triste. Apático.
Depresivo. Quemado. Burnout.
 
¡Puedes cambiarlo!

A partir de estos 10 motivos puedes empezar a ponerle remedio y así, poco a poco, empezar a recuperar tu energía, tu vida y los resultados que esperas de tu trabajo y/o negocio.
 
¿Quieres saber si tienes burnout?

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